Gota a gota

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 Cuando tienes artritis reumatoide sabes, por experiencia, que hay distintos tipos de crisis: inflamación, rigidez, fatiga, fiebre. A veces vienen de a una, otras se combinan. Pero hay un tipo de crisis que he llamado ‘el camión betonero’. Esa es la sensación: alguien te metió en un camión betonero, diste varias vueltas y cuando logras salir, el camión te pasa por encima. Es difícil de explicar, porque no duele nada, pero duele todo. Nada está tan inflamado para que sea visible para el otro, pero ¡el camión betonero!

Así amanecí hoy. En otros tiempos, me hubiese dado media vuelta y nada ni nadie me sacaba de la cama. Pero si hay algo que he aprendido en estos años con AR, es que hay que seguir moviéndose, siempre. Aunque confieso que levantarse es un acto heroico porque en cada movimiento te demoras el doble. Hace algunas semanas volví a nadar (porque me prohibieron correr) y me prometí no dejar de meterme al agua, pase lo que pase.  Hoy,  con el betonero a cuestas, partí a la piscina, con un estado de ánimo de absoluta derrota.

Jorge Sardiñas es el entrenador del Stade Francaise. Pero para mí es más que eso. Es como el ‘heredero’ de mi papá. Lo quería tanto, que nosotros le decimos hermano, porque lo es. Bueno, no me desvío, Jorge estaba en la piscina cuando llegué hoy, derrotada. “La reina de la luca”, me saluda, en alusión al kilómetro que nado. “Ni una posibilidad de cumplirlo hoy”, le respondí, “no puedo ni moverme”. Y aquí viene el momento que da sentido a estar escribiendo: “primero, fuera el pensamiento negativo”, dijo. “Segundo, empieza sólo calentando”.  Nadé 50, 100 y seguí. No sólo cumplí con mi luca, además la hice en menos series, porque aumenté los largos.

Al salir del agua, el camión betonero seguía ahí, pero no me había aplastado. O bueno, tenía aplastado mi cuerpo, pero no mi espíritu. Pensamiento positivo (que no significa ver todo en rosado, pero al menos dejar de repetirme que no lo lograría) y un paso a la vez, dos tremendas lecciones de hoy. Gota a gota, como decía mi papá.

Cecilia

PS, todo lugar que cuente con piscina pública, debiese desarrollar algún programa para personas con artritis reumatoide. El agua sana. ¡A por eso!

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